De ingeniería a riego inteligente en Ehime
Un ingeniero de 52 años dejó consultoría en la capital, se mudó a Ehime y, con apoyo municipal, prototipó sensores de humedad alimentados por energía solar para cítricos locales. Empezó con tres huertos, midió ahorros de agua y horas. Documentó resultados, ajustó firmware y ofreció mantenimiento estacional. Con reseñas de agricultores, cerró contratos anuales. Hoy trabaja solo, programa temprano, visita fincas dos veces por semana y factura por ahorro logrado, no por dispositivos instalados.